H.TOP Royal Beach ****
El H.TOP Royal Beach está situado a 150 m. de una de las más bonitas playas de Lloret de Mar, la Platja de Fenal, siendo un paraíso para las parejas y las familias.
Una amplia variedad de comidas, bebidas y actividades de animación están a su alcance.
Todas las habitaciones disponen de aire acondicionado, balcón con terraza, caja de seguridad, baño con ducha y bañera y secador, TV Satélite y teléfono.
Entre sus servicios están el Mini-Club, la animación, la piscina, los jaccuzzis, servicio médico 24h. alquiler de coches, lavadoras, solarium, pub, excursiones y mucho mas… Algunos de estos servicios pueden no estar incluidos en el precio)
Barcelona, capital de Cataluña, es una ciudad mediterránea y cosmopolita que integra en su trazado urbano restos romanos, barrios medievales y los más bellos ejemplos del Modernismo y las vanguardias del siglo XX. No en vano, la UNESCO ha declarado Patrimonio de la Humanidad construcciones emblemáticas de los arquitectos catalanes Antoni Gaudí y Lluís Doménech i Montaner.
De origen romano, su larga historia y su dinamismo económico han proporcionado a Barcelona un impresionante acervo cultural, patente en la conservación de su rico patrimonio histórico-artístico y en el fomento de las corrientes artísticas más novedosas. Una amplísima agenda cultural conducirá al visitante a museos, exposiciones, esculturas al aire libre... y a una nutrida programación de música, teatro y danza.
La cultura popular también tiene sus manifestaciones en esta ciudad, que no olvida tradiciones profundamente arraigadas como las Fiestas de la Mercè o las de los barrios de Gràcia, Sants o Poblenou, inmejorables oportunidades para conocer el lado más festivo de la ciudad.
Tradición y modernidad conforman asimismo una gastronomía innovadora e imaginativa basada en los productos de la huerta, pescados frescos, embutidos y aceite de oliva. Repostería artesana y vinos espumosos completan un somero acercamiento a la cultura gastronómica barcelonesa.
Pasear por las aceras de Barcelona es sorprenderse a cada momento. Calles peatonales en los barrios antiguos, espacios verdes y una espléndida fachada marítima con modernas instalaciones son reflejo de su carácter integrador. Barcelona ha sabido engrandecer su pasado sin olvidar por ello sus apuestas de futuro. La ciudad está dotada de unas extraordinarias infraestructuras dedicadas a la celebración de seminarios, simposios y certámenes internacionales. Sus excepcionales redes de comunicación, clima mediterráneo y multitud de atractivos turísticos convierten a Barcelona en una importante ciudad de negocios. Parques empresariales y centros de exposiciones y congresos acogerán las más variadas iniciativas.
El visitante, de negocios o de placer, también podrá disfrutar del carácter mediterráneo de Barcelona, patente en la Costa Barcelona. La ciudad posee, además, hermosas playas urbanas, puertos deportivos y campos de golf a orillas del mar. Los amantes de la Naturaleza no tendrán que alejarse demasiado para recorrer las sierras que forman parte de la Cordillera Litoral y el Pirineo catalán.
Barcelona, un auténtico museo al aire libre.
La variedad y riqueza patrimonial de Barcelona propicia numerosos recorridos por sus diferentes barrios. Así, el visitante conocerá las mil caras de la ciudad.
Su núcleo primitivo, el que se encontraba rodeado por murallas en la época romana, conforma el actual Barrio Gótico. Calles estrechas, con recoletas plazas y rincones entrañables, acogen una abundante muestra de construcciones góticas tanto civiles como religiosas.Alrededor de la impresionante Catedral de la Ciudad Condal surgen palacios medievales como la Casa dels Canonges, La Pia Almoina o Casa d´Ardiaca. La plaça del Rei agrupa otro dédalo de maravillosos edificios como el Palau Reial Mayor, la Capilla de Santa Ágata o el Museu d´Història de la Ciutat. Por su parte, la plaça de Sant Jaume reúne a importantes instituciones como son el Palau de la Generalitat y el Ayuntamiento o Casa de la Ciutat. No se debe olvidar la iglesia de la Mercè, patrona de Barcelona.
Al lado del Barrio Gótico, y también de origen medieval, se extiende el Barrio de la Ribera. En su origen agrupaba a comerciantes y gentes de la mar, pero con el paso del tiempo se construyeron, además, magníficos palacetes. Algunos de ellos han sido acondicionados para albergar importantes museos de la ciudad. El Palacio de los Marqueses de Llió (Museu Textil e Indumentaria), Palau Nadal (Museu Barbier-Müller d ´Art Precolombí) o el Palau Aguilar (Museu Picasso) son sólo una muestra. El carácter integrador de Barcelona hace que, en escasos metros, viajemos en el tiempo desde las estructuras góticas de la iglesia de Santa María del Mar hasta el Modernismo del Palau de la Música Catalana.
A finales del siglo XIX se definió el urbanismo del área central de Barcelona, el Eixample (Ensanche). Una extensa cuadrícula, con grandes avenidas y ángulos en chaflán, aunó el trazado irregular de barrios antiguos y poblaciones periféricas con las colinas de sus alrededores. La emergente burguesía catalana erigió aquí sus mansiones y palacetes poniendo en práctica los principios más atrevidos del Modernismo.
Arquitectos como Gaudí, Doménech i Montaner y Puig i Cadafalch contaron con maestros de las artes aplicadas para llenar de fantasía las calles de Barcelona. El Park Güell, Palau Güell y la Casa Milà “La Pedrera” de Gaudí, y el Palau de la Música Catalana y el Hospital de Sant Pau de Doménech i Montaner han sido declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. El Templo de la Sagrada Familia, la Casa Lleó Morera, la Casa Amatller o la Casa Batlló son sólo algunas de las numerosas joyas modernistas que pueblan la ciudad.
La Rambla, una de las arterías del casco histórico que conduce al Mediterráneo, es uno de los mejores lugares para cogerle el pulso a la ciudad. Sus diferentes tramos llevan al visitante desde la iglesia románica de Santa Anna hasta el mercado de pájaros y los puestos de flores, pasando por bellas muestras de la arquitectura renacentista y barroca. El Palau Moja, la iglesia de Betlem o el Hospital de la Santa Creu nos servirán de guía. Otros centros de la vida cultural y cotidiana de esta zona son el Palau de la Virreina (actual centro de exposiciones), el Mercat de la Boquería o el Gran Teatre Liceu.
Barcelona es una ciudad que mira al mar y su fachada marítima es un compendio de diferentes estilos artísticos. Les Drassanes, las antiguas atarazanas y sede del Museu Marítim, y la Llotja del mar son una muestra de las instalaciones portuarias medievales. Casas porticadas conducen al Parc de la Ciutadella, la Villa Olímpica y el Port Olímpic. Playas, muelles, una impresionante oferta museística y de ocio (L'Aquàrium, Imax 3D, el mirador de Colón...) convierten el puerto de Barcelona en un lugar cosmopolita y lleno de vida.
Algunas de estas modernas instalaciones son herederas de los Juegos Olímpicos de 1992. Huella que también se percibe, junto a las monumentales obras de la Exposición Universal de 1929, en la montaña de Montjuïc. El Castell de Montjuïc (Museu Militar) domina esta emblemática montaña en la que se encuentran joyas de la arquitectura barcelonesa. La plaza de Espanya, la Fuente Mágica, el Palau Nacional (con el fondo medieval del Museu Nacional d´Art de Catalunya-MNAC) o la Anella Olímpica son algunas de las obras más sobresalientes. El Estadi Olímpic, la Torre de Calatrava, el Palau d´Esports Sant Jordi y el Pabellón INEFC (Institut Nacional d´Educació Física de Catalunya) de Ricardo Bofill se integran en bellas áreas ajardinadas.
La cultura de Barcelona se refleja en sus edificios, sus parques y sus esculturas al aire libre, pero también en incontables colecciones museísticas. Nombres propios como Picasso, Miró, Tàpies o Gaudí cuentan con museos que recogen su obra. Piezas de arte de todas las épocas son conservadas en el Museu d´Història de la Ciutat, el Museu d´Història de Catalunya, el Museu d´Art Modern o el Museu d´Art Contemporani (MACBA). Otras muchas instituciones ponen al alcance de todos las vanguardias artísticas a través de exposiciones permanentes y temporales. El Centre de Cultura Contemporànea de Barcelona (CCCB) o Caixa Forum son algunas de ellas, en las que el contenido es igual de importante que el continente. Los museos barceloneses ponen al alcance del visitante otras muchas materias: arqueología, zoología, ciencia, etnología, arte precolombino... Multitud de salas de exposiciones completan esta rica y variada oferta cultural.
La llamada “Ciudad de los Cuatro Ríos”, nos muestra un casco histórico dominado por construcciones medievales y reminiscencias romanas, árabes y hebreas. Es en el recinto amurallado de la Força Vella donde se dan cita las obras cumbres de su devenir histórico. Su situación privilegiada entre la Cordillera Pirenaica y la Costa Brava posibilita multitud de excusiones tanto a localidades como a espacios naturales dignos de mención. En todos estos lugares el viajero tendrá la oportunidad de aproximarse a la gastronomía regional que aúna en sus recetas productos del mar y la montaña.
Enclavada en el valle del Ter, en la confluencia de cuatro ríos, encontramos a la ciudad de Girona. Uno de ellos, el Onyar, divide el casco histórico de la ciudad moderna.El núcleo antiguo de esta urbe catalana conserva huellas de su larga historia, desde que fuera fundada por los romanos en el siglo I a. C. A ellos debemos la primitiva muralla, cuyos restos llegan desde el Paseo Arqueológico hasta los Jardines de la Muralla.La Força VellaEnmarcada en este recinto amurallado (la Força Vella), se alza la Catedral. Su origen románico se deja traslucir en su aspecto de fortaleza y estratégica ubicación, aunque el elemento más destacable es una inmensa nave gótica, la más ancha de la arquitectura medieval europea. En su interior se conserva una de las joyas textiles del románico catalán,el Tapiz de la Creación. Al lado de la escalinata de entrada a la catedral se encuentra la Pia Alomoina, una antigua institución benéfica de estilo gótico.Girona cuenta con otras piezas clave de la arquitectura religiosa, como el monasterio benedictino de Sant Pere de Galligants, monumento histórico-artístico; o la iglesia de Sant Nicolau. Se trata de templos románicos cuyos ábsides y cúpulas octogonales merecen una detenida observación, ya que conforman elementos claves del Medievo catalán. Rodeado de jardines, se levanta el convento de Sant Doménech, de factura gótica y claro ejemplo de la importancia de las órdenes religiosas en la colonización y repoblación de Cataluña durante la Edad Media.A este periodo histórico pertenecen también importantes manifestaciones artísticas árabes y hebreas, fruto de los siglos de convivencia de estas culturas con la cristiana. Así, descubrimos multitud de pequeñas calles que formaban el Call, la judería de Girona. La calle Força es el eje central de este barrio que contaba con sinagoga y centros de estudio cabalístico. La plaça del Oli y la plaça del Vi mantienen todo su sabor; y en ellas, se abren alguna de las mejores joyas de arquitectura palaciega medieval, como la Fontana d’Or. Actualmente, el Call es una de las juderías mejor conservadas de España.No lejos de aquí, un convento capuchino alberga los Baños Árabes, donde tenemos que destacar un templete levantado sobre ocho finas columnas y coronado por una cúpula octogonal.Antes de cruzar el río y encaminarnos hacia la Girona moderna, podemos subir hasta el campanario de Sant Feliu o acercarnos al Pont de Pedra sobre el Onyar, desde donde obtendremos vistas áreas del todo el caserío de la ciudad, y de las fachadas pintadas de ocres, añiles y calderos. Al otro lado del río encontramos los más bellos ejemplos del modernismo catalán firmados por Rafael Masó. Edificios destacados son la Fábrica Teixidor y la casa de la Punxa, entre otros. El Hospital de Santa Caterina, construcción de estilo barroco del siglo XVII, también se instala en esta área. Y, al otro lado del Paseig Devesa, se extiende uno de los lugares de recreo de los gerundenses, el Parc Devesa. Se trata de una exótica masa forestal compuesta, principalmente, por plataneros, que contrasta fuertemente con la arquitectura medieval de la ciudad.La Costa BravaLa privilegiada situación de Girona, entre el último sector de la Cordillera Pirenaica y la Costa Brava, que baña el mar Mediterráneo, nos facilita recorrer toda la provincia. El litoral que se despliega desde Portbou (al norte) hasta Blanes (al sur) está compuesto por templos medievales, pueblos pesqueros, ruinas romanas, y extensas playas y calas de aguas transparentes, entre zonas acantiladas. En todas ellas, la unión de mar y montaña compone un paisaje inolvidable. No podemos perdernos lugares como El Port de la Selva, con su monasterio de Sant Pere de Rodes; el Parque Natural Cap de Creus; los paisajes de Cadaqués y el golfo de Roses; conjuntos histórico-artísticos como Pals; o recintos amurallados al borde del mar, como Tossa del Mar. Y estos son sólo algunos ejemplos.En plena Costa Brava, en la localidad de Begur y sobre la playa de Aiguablava se encuentra su Parador de Turismo. Se trata de una moderna construcción que cuenta con todo tipo de instalaciones para el ocio, y posee unas envidiables vistas de los acantilados de la Punta D’es Muts sobre la que se ubica. Este bello entorno, rodeados de mar y pinares, se convierte en un lugar excepcional para conocer la cocina gerundense. La combinación de productos de la costa y del interior crea recetas como el guiso de caracoles, verduras a la brasa con salsa romesco (con almendras y pimiento choricero) o arroces con pescado, como entrantes. Entre los segundos, podemos escoger entre pescados a la parrilla, pollo con langosta o conejo con chocolate. La crema catalana (natillas con azúcar caramelizada por encima) o milhojas de manzana, pueden ser alguno de los postres escogidos. Todo ello convenientemente acompañado por los blancos, tintos y rosados de la Denominación de Origen de Ampurdán-Costa Brava.Las cumbres y valles del Pirineo oriental también merecen un detenido recorrido. Los valles del Ribes y Núria suavizan un paraje montañoso coronado por altas cumbres y recorrido por caudalosos ríos. La riqueza natural y paisajística del Pirineo se enriquece con las construcciones medievales de Puigcerdá o Sant Joan de les Abadesses, arquitectura popular de pueblos de montaña como Queralbs, o estaciones invernales como las de La Molina o Masella.El alto valor natural de Girona ha merecido la protección, como parque natural, de las Zonas Húmedas del Empordà y la Zona Volcánica de la Garrotxa. Lugares bien distintos entre sí, que nos hablan de la riqueza de esta provincia catalana y cuyos espacios podemos recorrer gracias a la información ofrecida por sus Centros de Interpretación.
Tapas Tour barrio gótico
Déjate guiar! Nos dirigimos a través del laberinto del barrio gótico para mostrarles algunos de sus secretos. Todo lo que tiene que hacer es relajarse, disfrutar de la arquitectura, comer bien y tranquilamente disfrutar de unas copas.
Lo llevaremos a los lugares que amamos, lejos de la atracción turística de Las Ramblas. Nuestro guía, un conocedor del barrio gótico, responderá a todas sus preguntas, le recomendatra buenas direcciones, le dara y le asesorara, especialmente para saber cómo no perderse en el barrio. Suena muy bien, ¿verdad? Es incluso mejor que eso.
Gaudí no fue el único campeón del nuevo arte catalán, también había Lluís Domènech i Montaner de, la imaginación del qual ha surgido el Palau de la Música, la construcción patrimonio de la humanidad por la Unesco. el café Palau ofrece deliciosos montaditos.
Si su única experiencia es una vista rápida de la catedral, se ha perdido la mejor parte: los jardines secretos de los claustros. Nuestro favorito es el claustro lleno de naranjos y tiene una vista espectacular de la torre de la catedral. Y allí, el cielo azul, el olor a azahar ... Cualquier persona, incluso los más recalcitrantes, estarian apasionados por la historia.
El recorrido continúa por el antiguo barrio judío, bajamos sinuosas calles hasta la plaza Sant Jaume (el centro administrativo y político de Cataluña), la Catedral, el Palau del Lloctinent, la plaza del Rei, el mercado Boqueria (dependiendo de la hora de nuestro viaje), las ruinas de un templo romano, a continuación, algunos de estos barrae que esconden sus encantos en el corazón de la ciudad. Un verdadero viaje en el tiempo! Por no mencionar el placer de las tapas con un par de copas. Este paseo en el corazón de Barcelona estimulará todos sus sentidos.
En medio de un lugar tan emblemático como el Poble Espanyol, donde el esplendor arquitectónico de una época se reproduce a lo largo de un Pueblo convertido a día de hoy en museo arquitectónico al aire libre aparece justo en la Plaza Mayor el Bòria Barcelona. Con más de una decada de trayectoria y con infinidad de anécdotas nuestro restaurante sigue gozando de distintos públicos dispuestos a elegirnos para disfrutar de una excelente combinación entre ocio y gastronomía.
Restaurante Bòria Barcelona se encuentra en la Plaza Mayor del Pueblo Español de Barcelona. Nuestro interior ofrece diferentes espacios repartidos en acogedoras salas. Con más de 14 años de experiencia y de esfuerzo seguimos trabajando en busca de la mejor de las experiencias para nuestros clientes.
Nuestro origen sin duda, el Mediterraneo y nuestro gran proyecto la Arrocería. Con sacrificio y voluntad a ciegas el Bòria se convierte en Restaurante – Arrocería. Hoy en día nuestro mayor reconocimiento a una trayectoría y al esfuerzo constante de un equipo liderado por su propietario, Ignasi Martí primer chef en arroces.
Nuestro compromiso es innovar con diferentes arroces sin alterar tradiciones culinarias creando vanguardia con nuevos ingredientes ofreciendo así un estilo y marca personal.
“…el arte del buen arroz”
Ignasi Martí Gumà
Restaurante del Port Olìmpic de Barcelona
Deguste los platos de la mejor Cocina Mediterránea, en pleno Puerto Olímpico de Barcelona. Amplia y agradable terraza y acogedores salones en los que usted podrá disfrutar de exquisitas paellas, pescados, mariscos, carnes y embutidos de Salamanca. Todo elaborado con productos frescos y seleccionados a diario.
Restaurante Mediterráneo del Puerto Olímpico de Barcelona
La Fonda del Port Olìmpic, tanto por su excelente ubicación en pleno Puerto Olímpico, como por su excelente Cocina Mediterránea es un restaurante de referencia en Barcelona.
Todo comienza con una cuidadosa selección de productos frescos de calidad, pescados mariscos, carnes, verduras y embutidos.
Continúa en nuestras modernas cocinas, en las que nuestros cocineros ponen todo su cariño y toda su profesionalidad, para que de ellas salgan los platos que nos han hecho tan conocidos en Barcelona: nuestras paellas, nuestros pescados, nuestros mariscos, nuestras carnes a la brasa.
Y por último los platos son servidos a la mesa por nuestro agradable y profesional equipo de camareros y jefes de sala, los cuales ponen lo mejor de si mismos cada día, para que ustedes se sientan excelentemente atendidos, tal y como se merecen.